En 2014, un proyecto colectivo de punto y ganchillo convirtió la Estación del Norte de Valencia en un gran espacio de sensibilización sobre el Alzheimer. La iniciativa de Mujeres y Punto reunió cuadrados amarillos tejidos en diferentes lugares hasta formar un mural solidario de 25 metros.
Actualización editorial: 31 de agosto de 2026. Esta entrada, publicada originalmente antes de la celebración del Día Mundial del Alzheimer de 2014, ha sido revisada con los datos finales difundidos por la Asociación de Familiares de Alzheimer de Valencia (AFAV).
Una iniciativa de Mujeres y Punto por el Alzheimer
Mujeres y Punto, un grupo de aficionadas al punto y al ganchillo surgido en Aldaia, impulsó una acción participativa para apoyar la campaña de concienciación social «Un Post-it por el Alzheimer 2014».
La propuesta consistía en tejer cuadrados amarillos de aproximadamente 20 × 20 centímetros. Cada pieza funcionaba como parte de un gran recordatorio colectivo sobre el Alzheimer y sobre las necesidades de las personas afectadas, sus familias y quienes las cuidan.
El llamamiento movilizó a personas de diferentes lugares de España. También llegaron aportaciones desde otros países, entre ellos Alemania, y participaron personas vinculadas al Centro de Día de AFAV.
Más de 1.500 mujeres y un mural de 25 metros
Cuando este blog informó inicialmente de la campaña, Mujeres y Punto ya había recibido más de mil cuadrados amarillos. Los datos finales publicados posteriormente por AFAV elevaron la participación a más de 1.500 mujeres de toda España.
Las piezas fueron unidas hasta formar un mural de aproximadamente 1,50 metros de alto y 25 metros de largo. La instalación se colocó en la cara interior de la verja del patio de carruajes de la Estación del Norte de Valencia.
El mural fue presentado el 21 de septiembre de 2014, coincidiendo con el Día Mundial del Alzheimer, y permaneció expuesto hasta el día 27. Adif colaboró con la iniciativa facilitando el espacio de la estación.
Un gran recordatorio tejido colectivamente
La forma y el color de la instalación no fueron casuales. El mural representaba una enorme nota adhesiva amarilla, en referencia a la campaña «Un Post-it por el Alzheimer». Su tamaño permitía trasladar el mensaje a un lugar público y concurrido, fuera de los espacios sanitarios y asistenciales.
La acción también mostró cómo una actividad cotidiana puede transformarse en una iniciativa comunitaria. Cada cuadrado era una aportación individual, pero solo al unir todas las piezas se hacía visible el resultado colectivo.
Además del mural, la elevada participación permitió confeccionar mantas destinadas a personas usuarias del Centro de Día de AFAV, según relató posteriormente la propia asociación.
La colaboración entre asociaciones y ciudadanía
AFAV coordinó la campaña junto con Mujeres y Punto y dio visibilidad al trabajo realizado. La iniciativa reunió a participantes, personas voluntarias, familias y entidades alrededor de un objetivo común: mantener el Alzheimer presente en la conversación pública.
Las actividades comunitarias no sustituyen la atención sanitaria, los cuidados ni el apoyo social. Sin embargo, ayudan a combatir el silencio y el desconocimiento que durante años han acompañado a las demencias.
Una historia que forma parte del archivo del Día Mundial del Alzheimer
Conservar esta publicación permite recordar cómo se desarrollaban las campañas de sensibilización en años anteriores. El mural de Valencia fue una intervención temporal, pero dejó testimonio de la capacidad de movilización de muchas personas alrededor del Día Mundial del Alzheimer.
Más de una década después, la instalación continúa siendo un ejemplo de colaboración entre una asociación de familiares, un colectivo ciudadano y una entidad pública para dar visibilidad a las personas con Alzheimer y a sus familias.
Fuentes consultadas
Imágenes: archivo gráfico conservado en la publicación original de 2014, con referencias a Mujeres y Punto y Loles Sancho.
0 Comentarios